Hidrocele

Hidrocele

¿Qué es?

Un hidrocele es la acumulación patológica de líquido seroso en el interior de una cavidad en el cuerpo humano. Popularmente se lo conoce como «quiste de agua», aunque este término es inapropiado debido a que lo que se acumula no es precisamente agua.

Tipos

En términos coloquiales, el testículo está alojado en una especie de funda llamada escroto, donde hay una pequeña cantidad de líquido que permite que el testículo sea muy móvil y sea menos vulnerable a posibles traumatismos. Existen dos tipos de hidrocele:

  1. Hidrocele testis. Es el más común de todos y ocurre cuando la cantidad de líquido de la bolsa escrotal aumenta. Este crecimiento puede deberse a:

- Inflamación de uno o varios testículos

- Obstrucción de un vaso sanguíneo o un vaso linfático

2.   Hidrocele comunicante (con la cavidad abdominal). Aparece en recién nacidos y se debe a una comunicación de la bolsa escrotal con el interior del abdomen. Puede o no ir acompañado de hernia.

3.    Hidrocele congénito. Se produce por un cierre incompleto del conducto peritoneo vaginal. Normalmente desaparece a los 18 meses de edad.

4.   Hidrocele adquirido. Aún no se han determinado sus causas con exactitud, aunque se cree que pueda producirse por una inflamación de los testículos, como la epididimitis, un tumor, una torsión testicular o, en un 25-50% de los casos, por un traumatismo contuso.

Síntomas

-          Suele compararse con un balón suave que, por lo general, no permite palpar el testículo.

-          Generalmente son indoloros y no malignos.

-          Si el volumen es considerable, crea bastante incomodidad.

-          Como el fluido suele ser transparente, un hidrocele genera luminosidad hacia el lado opuesto cuando se le expone una fuente de luz.

-           Se diferencia del cáncer de testículo en que el hidrocele es suave y fluido, mientras que un cáncer testicular es duro e irregular.

Tratamiento

El método de tratamiento más antiguo consiste en introducir una aguja y extraer el líquido existente con una jeringa. Sin embargo, debido al alto riesgo de infección y a la alta probabilidad de un nuevo hidrocele, actualmente este método se emplea sólo en pacientes que pueden correr un riesgo si son intervenidos quirúrgicamente.

En estos casos, un tratamiento que puede aumentar las tasas de éxito es la escleroterapia, que es una inyección de una solución esclerosante tras haber aspirado el líquido del hidrocele. En muchos pacientes, el procedimiento de aspiración y la escleroterapia se repite cada vez que el hidrocele reaparece.

Actualmente se recurre a la cirugía, que está indicada cuando el paciente sufre molestias o cuando se siente incómodo por su aspecto. El cirujano practica una leve incisión en el escroto o en la parte baja del abdomen, extrae el líquido en exceso y estrecha el volumen del tejido para evitar que éste vuelva a acumularse.

La intervención se hace bajo anestesia general o locorregional (bloqueo), por lo que es recomendable permanecer una noche en el hospital. Durante uno o dos días después de la intervención, el paciente deberá llevar un vendaje, y durante unos días más deberá mantener apoyado el escroto con un calzoncillo que ajuste entre las piernas.

Posibles complicaciones

Un hidrocele testicular generalmente no afecta la fertilidad. Sin embargo, puede ser un síntoma de otros factores que pueden afectar la fertilidad del sujeto. Las complicaciones pueden derivar de la cirugía del hidrocele y pueden abarcar:

-          Coágulos de sangre

-          Infección

-          Lesión del tejido o estructuras del escroto